|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
A veces pensamos que Dios nos ha abandonado o que nuestras oraciones no fueron escuchadas. San Judas, al contrario, oraba con la confianza inculcada por la enseñanza de Jesús: "Fijense como crecen las flores; no trabajan ni hilan. Sin embargo, ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, se vestia como una de ellas. Cuánto más Dios habrá de vestirlos a ustedes!.... Por lo tanto, no anden afligidos....Tu Padre ya sabe lo que necesitan. Pongan su atención en el reino de Dios, y recibirán también estas otras cosas." (Lc 12:22-31) Aunque no entendamos totalmente los caminos de Dios, nos ponemos en sus manos con mucha confianza, como Jesús mismo lo hizo. San Judas estuvo con Jesús la noche en que el Señor oró en el huerto. Alli, en su agonia de oración, Jesús enseñó a sus apóstoles cómo rezar: "Padre, si es posible, librame de este trago amargo, pero que no se haga lo que yo quiera sino lo que tú quieras." (Mt 26:39) Cuando somos insistentes pero confiados en nuestra oración, permitimos que nuestra oración transforme nuestras vidas. Abrimos nuestros corazones al espiritu de Dios, aceptando los desafios que Dios nos envia y generosamente comprometiéndonos a imitar a Jesús. San Judas entendió las palabras del Señor: "No todos los que me dicen: 'Señor, Señor,' entrarán en el reino de Dios, sino solamente los que hacen la voluntad de mi Padre." (Mt7:21) Oración Compromiso |
Oración a San Judas Tadeo San Judas, apóstol de la palabra de Dios, ruega por nosotros. San Judas, seguidor del Hijo de Dios, ruega por nosotros. San Judas, predicador del amor de Dios, ruega por nosotros. San Judas, intercesor delante de Dios, ruega por nosotros. San Judas, amigo de todas las personas necesitadas, ruega por nosotros. San Judas, ruega por nosotros, y por todos que invocan tu ayuda. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||