Shrine of St. Jude Photo
 
Vida de Oración
 
Novena Virtual
Oraciones de la Novena
Primer Día
Segundo Día
Tercer Día
Cuarto Día
Quinto Día
Sexto Día
Séptimo Día
Octavo Día
Noveno Día
Novenas Solemnes en Chicago
 


Meditación
Como los demás apóstoles, San Judas sufrió un martirio por su compromiso de llevar a cabo la misión de nuestro Señor, Jesucristo. Aceptó el reto de Jesús, "Si alguien quiere ser discipulo mio, que se olvide de si mismo, cargue con su cruz cada día y que me siga." (Lc 9:23)

San Judas compartió sus sufrimientos con el Señor. Le escuchó decir, "Vengan a mi todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mi, que soy paciente y de corazón humilde; asi encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo es fácil y la carga que les doy a llevar es liviana." (Mt 11:28-30)

San Judas creia que sus sufrimientos estaban unidos a los de Jesucristo y, por eso, tenían valor redentor. San Pablo declaró, "Me alegro de lo que sufro por ustedes; porque de esta manera voy completando en mi propio cuerpo lo que falta de los sufrimientos de Cristo por la Iglesia, que es su cuerpo." (Col 1:24)

San Judas era humano. Sentía dolor como nosotros. Pero se acordaba del sufrimiento de Jesús, su sentido de abandono en la cruz cuando gritó, "Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?" (Mt 27:46) Estas memorias le ayudaron a aguantar el dolor porque él sabia que sufría en comunión con el Señor.

En nuestros sufrimientos reflexionamos sobre los de nuestro Salvador, Jesucristo. Le escupieron, fue azotado, coronado con espinas y clavado en la cruz donde se quedó colgado por tres horas. Tal vez el sufrimiento más doloroso que atravesó su corazón fue el rechazo de parte de los lideres del pueblo y el abandono por sus amigos. Sin embargo, Jesús se mantuvo fiel hasta el final cuando gritó, "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu." (Lc 23:46)

Oración
San Judas, tú te mantuviste fiel al Señor hasta la muerte. Entregaste tu vida para que otros pudieran vivir. Aguantaste el dolor físico y el abandono espiritual. Pero, te alegraste por poder unir tus sufrimientos a los de nuestro Salvador Jesús , y así compartiste en la redención del mundo . Ahora te pedimos que intercedas con nuestro salvador, Jesucristo, para que nosotros también podamos ser fieles en nuestros sufrimientos. Ayúdanos a confiar en Dios y poner nuestras vidas en sus manos. Amén.

Compromiso
Juntaré todos mis sufrimientos y dolores a los de Jesucristo para la redención del mundo y animaré a otra persona que está sufriendo.

 

Oración a San Judas Tadeo
Santo Apóstol San Judas, servidor fiel y amigo de Jesús, el nombre del traidor que entregó a tu querido Maestro en manos de sus enemigos ha sido causa de que muchos te hayan olvidado. Pero la Iglesia te honra, y nosotros te invocamos como abogado especial de las personas que están en dificultades y casi sin esperanza. Ayúdanos a creer que triunfamos sobre los obstáculos en la vida por el poder de Jesús quien nos amó y dio la vida por nosotros. Intercede por nosotros para que recibamos el consuelo y socorro del cielo en todas nuestras necesidades, tribulaciones y sufrimientos, particularmente (haga aquí sus súplicas especiales en silencio) y para que alabemos a Dios contigo y con todos los santos por toda la eternidad. Amén.

San Judas, apóstol de la palabra de Dios, ruega por nosotros.

San Judas, seguidor del Hijo de Dios, ruega por nosotros.

San Judas, predicador del amor de Dios, ruega por nosotros.

San Judas, intercesor delante de Dios, ruega por nosotros.

San Judas, amigo de todas las personas necesitadas, ruega por nosotros.

San Judas, ruega por nosotros, y por todos que invocan tu ayuda.