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![]() Photo courtesy of Peter W. Gilroy. Pues, San Judas siguió a Jesús en su predicación por la región de Galilea hasta que llegó el día cuando Jesús lo eligió como uno de sus 12 apóstoles. En el evangelio de San Lucas, el nombre de Judas aparece en la lista de los apóstoles (6,16). En el evangelio de San Mateo (10,3) y en el de San Marcos (3,18) se refieren al nombre “Tadeo”. Por eso, le llamamos a nuestro patrono “San Judas Tadeo”. Probablemente Judas Tadeo hubiera estado agradecido al ser elegido por Jesús, pero también temeroso por no saber cómo él podía continuar el trabajo de Jesús. Pero como los demás apóstoles, San Judas aprendió cómo confiar en el poder de Dios no en sus propias fuerzas. Como la mayoría de los discípulos de Jesús, San Judas escapó cuando Jesús fue aprendido en el huerto de Getsemaní (Mc 14,50) y como los demás, abandonó a Jesús durante la crucifixión. No hay duda que su abandono puso a los discípulos muy tristes y avergonzados. Tampoco hay duda que cuando ellos vieron al Cristo resucitado se llenaron de gozo, especialmente cuando Cristo les perdonó (Jn 20,19). No sabemos exactamente donde San Judas predicó las Buenas Noticias de Jesús, ni sabemos donde o cuando él murió, aunque la tradición dice que murió por un ataque de ladrones quienes lo mataron a golpes (por eso, muchas veces las imágenes de San Judas muestran un garrote en sus manos, el instrumento de su martirio). Junto con San Simón, los dos son honrados por la iglesia probablemente porque ellos predicaban y murieron juntos, el 28 de octubre. Las imágenes de San Judas lo muestran con una llama de fuego sobre la cabeza. Es un recuerdo que él recibió el Espíritu Santo en Pentecostés (Hc 2,3). También, su imagen incluye una imagen de Cristo cerca de su corazón, un recuerdo de un milagro que San Judas hizo, pero también un recuerdo que nosotros tenemos que llevar a Cristo a los demás. |
Oración al Apóstol San Judas Tadeo
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